El Microestadio Antonio Rotili es una de las direcciones del básquet de Lanús, pero su actividad también incluye torneos de otras disciplinas y encuentros que reúnen a deportistas de todo el club. Está en la sede social de avenida 9 de Julio 1680, en el centro de Lanús Este. Sus usos permiten seguir una parte de la vida granate que transcurre entre entrenamientos, competencias, premiaciones y celebraciones compartidas.
La presentación institucional de la sede ubica allí al equipo profesional masculino de básquet cuando juega de local. El edificio también reúne al gimnasio Arturo Rellán, actividades culturales, propuestas para personas mayores y al Centro de Iniciación Deportiva. Esa cercanía entre espacios y prácticas es una característica de la sede: en una misma dirección conviven distintas formas de participar de la institución.
El básquet tiene una dirección propia
El Rotili figura en la guía oficial de la Liga Nacional 2013/14, que permite recuperar un momento destacado del básquet granate. La ficha de aquella temporada registra el segundo puesto de Lanús en la Liga Nacional 2012/13 y en la Liga de las Américas de 2013. Son antecedentes de una trayectoria que llevó el nombre del club más allá de la competencia local.
La guía identifica al microestadio y su dirección en 9 de Julio. Para conocer su papel en la historia deportiva, ese documento ofrece algo más que un domicilio: muestra el lugar que ocupaba Lanús en dos competencias relevantes al comienzo de la década pasada. Los resultados corresponden a esas temporadas y ayudan a entender la continuidad del vínculo entre el equipo y su cancha.
La experiencia de asistir también forma parte de ese vínculo. El centro de ayuda del club distingue las condiciones de acceso al básquet: los socios con cuota al día pueden ingresar sin cargo a popular o general, mientras que la platea está disponible para socios y no socios. La venta local se realiza presencialmente en la boletería de la sede. Para valores y condiciones de cada partido, corresponde consultar la información vigente del club.
Cinco áreas para otra competencia
El 12 de abril de 2026, el Rotili recibió la octava edición de la Copa Claudio Manetto de taekwondo. La crónica oficial del torneo describe cinco áreas simultáneas, con categorías desde preinfantiles hasta seniors y participantes de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. Ese armado transformó el espacio habitual de los partidos en una sede para varias competencias a la vez.
Cuatro áreas estuvieron destinadas al combate, llamado kyorugi. Una utilizó protecciones electrónicas y las restantes, arbitraje tradicional con pulsadores. La quinta se dedicó al poomsae, modalidad que evalúa secuencias técnicas de movimientos. La distinción permite entender que una misma disciplina reúne pruebas con dinámicas diferentes, y que el torneo necesitó organizar sectores específicos para cada una.
El encuentro incluyó la presentación de la Selección Argentina de Para-Poomsae. El club la identificó como la primera participación de ese seleccionado en la institución. Ese antecedente amplía la historia del microestadio con una jornada donde convivieron edades, modalidades y recorridos deportivos diversos, además de la competencia que habitualmente ocupa sus tribunas.
Una noche para varias disciplinas
Los Premios Granate de 2025 también tuvieron al Rotili como escenario. La ceremonia distinguió a representantes del deporte amateur y profesional, con categorías individuales y colectivas. Entre las actividades reconocidas estuvieron atletismo, básquet, natación, hockey, gimnasia, patín, taekwondo y otras disciplinas del club.
Renata Scordo, de básquet femenino, recibió el Granate de Oro al Deporte Colectivo; el triatleta Santino Lucoratolo obtuvo el correspondiente al Deporte Individual. La reunión de especialidades en una sola ceremonia muestra otro uso del edificio: reunir a quienes durante el año entrenan y compiten en espacios diferentes. Por una noche, el microestadio fue el punto común de esas trayectorias.
Un edificio que también necesita mantenimiento
La actividad del lugar depende de su infraestructura. En junio de 2024, el club informó trabajos en la cubierta y los baños principales, junto con intervenciones en la fachada de la sede. La comunicación institucional describió tareas de impermeabilización y aislamiento del techo. Son obras menos visibles que un resultado deportivo, pero vinculadas con el uso cotidiano del espacio.
En mayo de 2025 se inauguró además una oficina de atención a socios en la sede, destinada a trámites de asociación, actividades, pagos y consultas. Esa incorporación se sumó a cambios anteriores en el frente del edificio y en el microestadio, según el club. La sede reúne así lugares de práctica deportiva y servicios necesarios para participar de su vida institucional.
Para acercarse al básquet, conocer una actividad o consultar por un encuentro, la referencia es avenida 9 de Julio 1680 y los canales oficiales del Club Atlético Lanús. El Rotili permite mirar la identidad deportiva de Lanús Este desde una escala concreta: un espacio que cambia de organización según la jornada y que recibe a distintas comunidades del mismo club.


