Los monotributistas sociales y promovidos de Lanús tendrán que emitir comprobantes electrónicos o utilizar el sistema admitido por ARCA desde el 1 de noviembre de 2026. Los talonarios de papel dejarán de ser la forma habitual de facturación para esos grupos y quedarán reservados para contingencias, dentro de la vigencia de su autorización de impresión. El cambio afecta la manera de documentar las ventas y los servicios de trabajadores independientes del distrito.

La comunicación oficial de ARCA del 31 de agosto distingue quiénes quedan alcanzados y cuándo comienza cada obligación. Para una persona que vende su producción o presta servicios en Lanús, lo inmediato es revisar su encuadre, su acceso al sistema y el punto de venta. La fecha de noviembre no modifica por sí sola las habilitaciones municipales ni convierte todos los regímenes tributarios en uno solo.

A quiénes alcanza el cambio de noviembre

El anuncio incluye a quienes integran el Régimen de Inclusión Social y Promoción del Trabajo Independiente, habitualmente denominado monotributo promovido, y a pequeños contribuyentes del Registro Nacional de Efectores de Desarrollo Local y Economía Social, conocido como monotributo social. Son los dos grupos para los que la comunicación señala la aplicación general desde el 1 de noviembre de 2026.

También menciona a contribuyentes no alcanzados por el IVA, pero les asigna otro calendario: la obligación de emitir comprobantes electrónicos originales comenzará el 1 de marzo de 2027. Hasta entonces deben continuar con sus talonarios impresos. Mezclar ambas fechas llevaría a informar un vencimiento equivocado a personas con una situación fiscal diferente.

ARCA informa además una excepción para determinadas entidades de seguros que realizan exclusivamente operaciones no alcanzadas por el IVA. Esa referencia no convierte a un emprendimiento común del distrito en sujeto exceptuado. El encuadre de cada contribuyente debe surgir de su inscripción y de la normativa aplicable, no de una semejanza informal entre actividades o de la manera en que cobra una venta.

Qué pasa con los talonarios ya impresos

Para monotributistas sociales, la guía oficial de facturación confirma que desde noviembre el papel solo podrá utilizarse ante la inoperatividad de los sistemas y hasta el vencimiento de la autorización de impresión. Tener hojas disponibles no habilita a seguir usándolas como mecanismo habitual después del cambio.

La distinción permite organizarse antes de la fecha de aplicación. No se trata de tirar documentación ni de reemplazar los comprobantes ya emitidos: la comunicación se refiere al sistema para las operaciones alcanzadas desde la nueva vigencia. Conservar el registro de lo facturado y conocer cómo actuar ante una contingencia son partes distintas de esa transición.

El organismo también indica que, si un monotributista no tiene un punto de venta habilitado, dará uno de alta de oficio en Comprobantes en Línea, asociado al domicilio fiscal declarado y bajo la opción prevista para el monotributo. Eso no vuelve innecesario revisar los datos propios ni permite suponer que cualquier dispositivo ya está preparado para emitir correctamente.

Las herramientas disponibles

La ayuda de ARCA sobre facturación describe el Facturador simplificado, Comprobantes en Línea, el Facturador móvil y el controlador fiscal de nueva tecnología. No son nombres intercambiables de una única aplicación. Cada sistema tiene características y condiciones que deben revisarse según la actividad y el comprobante que se necesita emitir.

El Facturador simplificado permite operar desde una computadora o un dispositivo móvil y contempla también a monotributistas sociales. Su página informa un límite de $500.000 por operación para utilizar esa herramienta. Ese tope corresponde al servicio, no al límite anual de una categoría ni a una autorización para dividir una operación con el fin de hacerla entrar en el sistema.

Comprobantes en Línea es otra alternativa con clave fiscal. La guía señala que permite emitir distintos tipos de comprobantes y consultar los ya generados. Para los monotributistas, el organismo informa comprobantes tipo C en operaciones con consumidores finales y tipo E cuando corresponde una exportación. La situación concreta de una operación debe revisarse antes de elegir su documentación.

Cómo preparar el acceso

La guía de instalación del Facturador explica el ingreso desde el navegador y la posibilidad de crear un acceso directo en celulares o computadoras. La identificación se realiza con CUIT y clave fiscal. Esos datos deben ingresarse en los servicios oficiales; una noticia orienta hacia ellos, pero no requiere que el contribuyente comparta su contraseña con terceros.

Antes de noviembre conviene comprobar el acceso, identificar el punto de venta y conocer el procedimiento para consultar o descargar los comprobantes. Son tareas de preparación del propio contribuyente, no operaciones realizadas por este medio sobre su cuenta. Resolverlas con anticipación reduce la posibilidad de descubrir un problema de acceso en el momento de cobrar un trabajo.

Una obligación nacional con efecto local

La medida tiene alcance nacional y alcanza a quienes desarrollan su actividad en Lanús bajo esos regímenes. No es una nueva tasa del Municipio ni una modificación automática de Ingresos Brutos. Mantener separadas esas responsabilidades permite entender qué cambia y qué obligaciones necesitan una revisión independiente con el organismo competente.

ARCA presenta la ampliación como una forma de mejorar la trazabilidad y simplificar el cumplimiento. Esos son objetivos oficiales, no resultados medidos entre emprendedores lanusenses. El dato comprobable para organizar la actividad es la fecha de aplicación y la sustitución del papel como mecanismo habitual. A partir de allí, el acceso real a las herramientas y la atención de dificultades serán parte de la evaluación de su implementación.