El departamento judicial Avellaneda-Lanús registró 56.287 investigaciones penales preparatorias iniciadas durante 2025 en el Fuero Criminal y Correccional. Fueron 3.608 menos que las 59.895 de 2024, una caída del 6%, según la Procuración General bonaerense. El dato abarca ambos municipios y no puede presentarse como una medición exclusiva del partido de Lanús.

El informe comparativo de litigiosidad 2024-2025 permite observar la variación anual. Describe procesos iniciados, no condenas ni una cantidad directa de personas afectadas. Tampoco ofrece un balance de lo ocurrido en 2026. Conservar esas precisiones cambia la lectura de una cifra que puede circular sin su período o sin su alcance territorial.

La tasa y el volumen de investigaciones

El cuadro calcula para Avellaneda-Lanús una tasa de 6.839 investigaciones por cada 100.000 habitantes en 2025, frente a 7.279 en 2024. Para el conjunto provincial informa una disminución del 6,4% en la cantidad de procesos, de 1.082.502 a 1.012.857. La caída departamental fue, por lo tanto, cercana a la variación provincial, sin que esa comparación explique sus causas.

Una tasa relaciona el volumen de expedientes con una población de referencia. No expresa el porcentaje de vecinos que sufrió un delito: una persona puede aparecer en más de una investigación y una causa puede involucrar a varias personas. Traducir 6.839 por cada 100.000 a una probabilidad individual de victimización produciría una afirmación que el informe no respalda.

Qué muestran las categorías locales

El desglose de 2025 por departamento judicial y bien jurídico identifica, para Avellaneda-Lanús, 8.069 investigaciones bajo la categoría robo, 3.741 por robo agravado por uso de arma y 2.082 por otros robos agravados. También registra 4.385 por hurto y 2.432 por hurto agravado de vehículos dejados en la vía pública.

Las amenazas suman 5.152 investigaciones y las estafas, 1.758. Esos valores pertenecen a categorías separadas del cuadro. No deben trasladarse a un barrio ni presentarse como hechos ocurridos únicamente en Lanús Oeste, Lanús Este o Valentín Alsina: la tabla publicada no ofrece esa desagregación municipal o barrial.

El mismo documento distingue tentativas en las categorías de homicidio. Sumar automáticamente todas sus columnas como si fueran personas fallecidas sería un error. Para informar muertes se necesita el indicador específico y su metodología, evitando convertir una clasificación de expedientes en una cifra de víctimas.

Cómo se construye el registro

La explicación metodológica de la Procuración señala que los datos provienen del Sistema Informático del Ministerio Público, SIMP. Incluyen investigaciones por delitos consumados y tentados. Cuando existe un concurso de delitos, la estadística considera el primero ingresado en el sistema, por lo que no equivale a sumar todas las conductas investigadas dentro de cada expediente.

El corte estadístico del ejercicio 2025 fue el 11 de enero de 2026. Además, el informe separa registros provenientes del sistema de denuncias del Ministerio de Seguridad que todavía tenían tipificación provisoria. La clasificación disponible depende, así, del estado de carga y de la información registrada hasta ese momento.

La categoría otros incorpora actuaciones como averiguaciones de paradero, hallazgos o averiguaciones de causas de muerte. Esa composición impide identificar el total de investigaciones con un conjunto homogéneo de delitos comprobados. Cada expediente requiere su desarrollo, y la apertura por sí sola no acredita culpabilidad de una persona.

Lo que falta para evaluar la seguridad en Lanús

Una baja del volumen departamental es un dato relevante, pero no permite atribuir un resultado a una cámara, un operativo o una decisión municipal concreta. Para sostener esa relación harían falta información territorial comparable, períodos adecuados y un análisis de otros cambios que puedan influir en los registros. La coincidencia temporal no demuestra causalidad.

También hace falta conocer qué sucede con la resolución de las investigaciones. El número de causas iniciadas no informa cuántas llegaron a juicio, cuántas fueron archivadas o cuánto demoró la respuesta. Esas preguntas corresponden al funcionamiento judicial y deben examinarse con indicadores distintos de los utilizados para contar aperturas.

La cobertura del anuncio municipal sobre videovigilancia plantea un problema diferente: el alcance de una herramienta y la información disponible para seguir su implementación. Vincular automáticamente aquel anuncio de 2026 con las estadísticas de 2025 invertiría el orden temporal y no permitiría una evaluación seria.

Una comparación que debe conservar sus límites

El archivo estadístico de la Procuración publica por separado el Fuero Criminal y Correccional y el de Responsabilidad Penal Juvenil. Esta nota utiliza el primero. Si se incorporaran datos juveniles, deberían identificarse expresamente y revisarse sus criterios antes de combinar series o construir un total.

Para seguir la evolución local, resulta útil conservar la tabla utilizada y comparar ejercicios con igual territorio, fuero y definición. Las revisiones de población o metodología también deben anotarse. Un gráfico vistoso pierde valor si mezcla cantidades departamentales con anuncios municipales o si cambia de base sin advertirlo.

La conclusión comprobable es acotada: Avellaneda-Lanús tuvo menos investigaciones iniciadas en 2025 que en 2024 dentro del fuero analizado. El informe aporta una base para exigir explicaciones y resultados a las autoridades competentes, pero no sustituye una evaluación específica de la seguridad en cada localidad ni describe por sí solo la experiencia de los vecinos.