El sistema de atención de urgencias y auxilios prehospitalarios en Lanús ingresó en una fase de profunda reestructuración tras la aprobación de la ordenanza que institucionaliza formalmente el Sistema de Emergencias de Lanús (SEL). La medida legislativa formaliza la operatividad del servicio municipal tras su desvinculación funcional del esquema original de SAME Provincia, consagrando una dotación planificada de veintiuna ambulancias y creando un cuerpo especializado para la atención móvil en salud mental. Sin embargo, el crecimiento cuantitativo de la flota móvil convive con intensos debates en el sector sanitario distrital acerca de las competencias profesionales del personal que tripula los móviles y su impacto en las guardias hospitalarias de referencia.

De acuerdo con la norma publicada por el Concejo Deliberante de Lanús, la estructura del SEL incorpora el Equipo Móvil Interdisciplinario de Salud Mental (EMISAM), una iniciativa orientada a intervenir ante crisis de angustia, consumos problemáticos o situaciones de desborde emocional en la vía pública o domicilios particulares. La creación de este equipo responde a una demanda comunitaria reiterada, ya que las unidades asistenciales convencionales suelen carecer de protocolos o personal capacitado para contener contingencias de salud mental sin recurrir de inmediato a la intervención policial.

El funcionamiento operativo de la línea 107 y los tiempos de auxilio

La prestación del servicio prehospitalario depende de la Central 107, administrada por la Secretaría de Salud de Lanús, desde donde se despachan las unidades distribuidas en bases descentralizadas instaladas en distintos puntos geográficos del partido. Los reportes oficiales del área señalan que la ampliación del número de vehículos permitió reducir los tiempos promedio de respuesta en auxilios calificados como código rojo a menos de veintidós minutos, logrando atender la gran mayoría de los llamados dentro del primer minuto de comunicación telefónica.

Pese a estos indicadores favorables de velocidad de arribo, la modalidad de tripulación de las unidades ha generado controversias gremiales y presentaciones judiciales. Organizaciones del ámbito de la salud y colegios profesionales han advertido que una parte sustancial de los auxilios domiciliarios es cubierta por Técnicos en Emergencias Médicas (TEM) o enfermeros sin acompañamiento de un profesional médico a bordo. Aunque el personal técnico cuenta con entrenamiento formal en reanimación cardiopulmonar y rescate vehicular, la legislación sanitaria provincial y nacional limita estrictamente las facultades para prescribir medicación invasiva, diagnosticar patologías agudas o certificar decesos en el lugar del hecho.

Esta limitación legal coloca en una situación compleja tanto a los trabajadores de la salud como a las familias que solicitan auxilio telefónico en momentos desesperantes. Cuando un móvil arriba a un domicilio particular sin un médico matriculado habilitado para indicar fármacos endovenosos o entubar la vía aérea en un cuadro de paro cardiorrespiratorio o politraumatismo severo, la unidad se limita a maniobras de soporte básico y traslado rápido, postergando la atención médica avanzada hasta la llegada al centro asistencial.

La puesta en funcionamiento del equipo interdisciplinario EMISAM enfrenta el desafío de coordinar sus intervenciones con los centros de salud mental comunitaria y los juzgados de familia del departamento judicial. La atención de situaciones de angustia o crisis subjetivas en la vía pública requiere protocolos específicos de desescalada verbal y contención emocional que eviten la estigmatización del paciente y aseguren un seguimiento ambulatorio posterior en las unidades sanitarias de su barrio.

La demanda sobre los hospitales provinciales Evita y Narciso López

La derivación de pacientes estabilizados de manera parcial en ambulancias sin médico repercute directamente sobre los servicios de guardia de los centros de mayor complejidad del partido. La red asistencial de Lanús tiene sus pilares en los hospitales provinciales Interzonal General de Agudos Evita, ubicado en Lanús Oeste, y Zonal General de Agudos Narciso López, en Lanús Este, dependientes del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. Cuando un auxilio móvil traslada a una persona en estado crítico sin intervención médica previa, el equipo de guardia hospitalario debe realizar maniobras de estabilización urgente que podrían haberse iniciado durante el trayecto.

Las salas de guardia de ambos hospitales provinciales ya operan bajo una intensa presión asistencial, atendiendo consultas espontáneas y derivaciones de todo el cordón sur. La llegada simultánea de múltiples ambulancias municipales con pacientes no diagnosticados o sin medicar satura los boxes de reanimación y genera demoras en la atención de otros vecinos que aguardan en las salas de espera. Profesionales de los hospitales señalan la necesidad de articular un sistema de derivación protocolizado que clasifique con mayor rigor la gravedad de los cuadros antes de saturar los efectores provinciales de agudos.

La fiscalización de los servicios de salud municipal exige mirar más allá de los números de ambulancias adquiridas o de las fotografías institucionales de presentación. Contar con vehículos modernos y equipados con desfibriladores es un avance indudable para Lanús, pero ese equipamiento requiere ser acompañado por condiciones laborales transparentes y dotaciones médicas completas que garanticen una cobertura segura para los vecinos. El seguimiento del funcionamiento del SEL y de la articulación con los hospitales provinciales continuará siendo fundamental para verificar si la nueva ordenanza se traduce en una mejora integral de la salud pública barrial.