Antes de recibir espectadores y muestras de arte, el edificio de avenida 25 de Mayo 131 fue la sede del gobierno municipal. Hoy el Centro Cultural Leonardo Favio conserva esa dirección en pleno Lanús Oeste y le da otro uso público: entrar para ver una obra, escuchar música o recorrer una exposición. Conocer su pasado permite mirar de otra manera un lugar que forma parte de los recorridos cotidianos del centro.

La reseña municipal de lugares emblemáticos identifica allí al antiguo palacio. La administración se trasladó al edificio de Hipólito Yrigoyen 3863, inaugurado el 17 de octubre de 1984. Son dos sedes diferentes: la dirección histórica de 25 de Mayo es la del espacio cultural, mientras que el palacio actual está sobre Yrigoyen.

La ciudad que pasó por esa puerta

El cambio de función no borró los acontecimientos asociados al inmueble. El 24 de noviembre de 1982, durante la última dictadura, una movilización contra el aumento de las tasas municipales llegó hasta el viejo palacio. Ese episodio quedó en la memoria local como el Lanusazo.

El circuito histórico presentado por el municipio para los ochenta años de Lanús incluyó al Favio como lugar de inicio y cierre, y recordó la protesta y la represión policial. La selección muestra que la historia del edificio abarca tanto la administración de la ciudad como los reclamos que los vecinos llevaron hasta sus puertas.

La referencia sigue siendo útil para ubicar el hecho. Una fachada puede cambiar de destino sin perder su relación con la memoria urbana. En este caso, las funciones culturales incorporaron nuevas razones para acercarse a una dirección que ya tenía una fuerte presencia en la vida pública de Lanús Oeste.

De palacio municipal a espacio cultural

La protección patrimonial alcanza al casco original del inmueble. Así lo consigna el inventario municipal de bienes históricos, que lo vincula con la Ordenanza 8065 y con la dirección 25 de Mayo 131/135. El reconocimiento distingue el valor del edificio por su trayectoria, más allá de las actividades que se programen en cada temporada.

La apertura como Centro Cultural Leonardo Favio se realizó en 2014. Días antes, Lanús Noticias anunció la inauguración del 31 de mayo y detalló una exposición que reunía artistas de la zona sur. La propuesta cruzaba técnicas y lenguajes: acuarelas, pintura al óleo, fotografía, bordado e imágenes convertidas en objetos.

Entre los participantes figuraban Marina Curci, Juan Andrés Videla, Nicolás Pérez, Chiachio & Giannone, Roberto Fernández y Fabián Bercic. Esa combinación daba una señal del uso que comenzaba: un espacio donde podían encontrarse distintas formas de producción artística, con presencia de creadores vinculados al sur del área metropolitana.

Una colección que se fue formando

El museo del centro cultural construyó después su propio patrimonio. La ficha del Instituto Cultural bonaerense sitúa un paso importante el 19 de marzo de 2015, cuando se donaron dos obras relacionadas con Leonardo Favio: Mi libertad, de Carlos Trilnick, y La casita de tela, de Claudio Capellini.

La primera utiliza neón y remite a la canción; la segunda recrea un ambiente asociado al universo cinematográfico del artista. Ambas habían integrado una exposición sobre Favio en la Casa del Bicentenario. Con esas incorporaciones, el homenaje que daba nombre al centro también empezó a expresarse en obras que pasaron a formar parte de una colección pública.

El registro provincial señala que el Premio a las Artes Visuales, iniciado en 2017, sumó piezas mediante premios adquisición. Desde 2020, uno de los premios pasó a ser elegido por el público. En enero de 2024, la muestra Destino, sueños y libertad propuso volver sobre el conjunto y su proceso de formación.

Las escuelas también hicieron suyo el espacio

La literatura estuvo presente desde los primeros meses. En agosto de 2014, el centro recibió un homenaje por el centenario de Julio Cortázar. La cobertura de Diario Conurbano registró la participación de unos 150 estudiantes de escuelas secundarias del distrito, que llevaron trabajos y lecturas vinculados con el escritor.

Intervinieron alumnos de tercer año y del Plan Fines, y la actriz Ana Padovani leyó textos durante el encuentro. La jornada puso a estudiantes en el lugar de participantes de la actividad cultural: sus producciones escolares llegaron a un ámbito compartido con otros cursos y con docentes.

Ese antecedente ayuda a completar el retrato del Favio. Las exposiciones, los espectáculos y los encuentros educativos forman parte de una misma posibilidad: disponer de un espacio público cercano donde una obra pueda circular y encontrarse con nuevos lectores, espectadores o visitantes.

Cómo acercarse al Favio

Para las funciones del auditorio conviene consultar la programación y las condiciones de reserva del sistema municipal de teatros. El portal permite reservar hasta dos entradas por persona y pide presentarse media hora antes con el código recibido o el DNI. El ingreso sin reserva depende de los lugares disponibles.

La sede está en avenida 25 de Mayo 131, Lanús Oeste, partido de Lanús. Llegar hasta allí puede ser una salida cultural y también una forma de reconocer cómo la ciudad reutiliza sus edificios: en la misma dirección conviven la memoria del antiguo palacio y los públicos que se acercan hoy al centro cultural.