El Club Atlético Lanús proyecta para noviembre de 2026 su festival de cine GRANArte, dedicado a historias vinculadas con la identidad granate y el sur del conurbano. Las bases prevén exhibiciones abiertas y gratuitas, con cortometrajes de ficción de hasta tres minutos. La inscripción cerró el 30 de septiembre: el formulario que permanece visible no debe confundirse con una convocatoria todavía vigente.

La propuesta abre un espacio para narrar al club desde otro lenguaje. Sus reglas admiten relatos sobre la historia institucional, la gente, el entorno barrial y la cultura de Lanús. El fútbol puede formar parte de esas historias, pero la temática no queda limitada a reconstruir un partido o mostrar una tribuna.

El anuncio del Departamento de Cultura, publicado el 29 de mayo, presentó el proyecto como un punto de encuentro para realizadores del sur del conurbano. La programación concreta de funciones y la selección de obras deberán consultarse en los canales del organizador: las fuentes revisadas establecen el mes previsto, sin ofrecer un día y horario de exhibición confirmado.

Tres minutos para una historia propia

Las bases de GRANArte 2026 fijan un máximo de tres minutos con créditos incluidos. El género exigido es ficción, aunque se pueden incorporar recursos documentales o experimentales. Drama, comedia, ciencia ficción y terror aparecen entre las posibilidades; la condición compartida es el vínculo directo con la temática del festival.

Ese límite obliga a elegir. Una anécdota de barrio, una leyenda granate o un relato de pertenencia deben resolverse en un tiempo breve, sin que el reglamento imponga una única manera de contarlos. La propuesta permite acercar miradas de estudiantes, vecinos y realizadores profesionales a un mismo universo institucional.

Las obras podían haberse producido antes de la convocatoria, pero no antes del 1 de enero de 2023. No se exigía que fueran realizadas exclusivamente para GRANArte. El reglamento también establece español o subtítulos en ese idioma, archivos MP4 o MOV y calidad mínima de 1280 por 720 píxeles. La duración declarada en el formulario debía incluir la secuencia completa de créditos.

Otra condición es la exclusión de inteligencia artificial generativa en cualquier componente de las obras: imágenes, audio, guion u otros elementos. Es una regla del concurso para los cortometrajes participantes. Las bases facultan al organizador a pedir aclaraciones y descalificar obras ante una sospecha fundada de incumplimiento.

Dos competencias y un premio del público

La competencia GRANATE está destinada a profesionales y estudiantes del sector audiovisual. BLANCO corresponde a cineastas amateurs y creadores de contenido sin formación académica formal en cine o producción audiovisual. También se contempla un premio del público mediante votación durante las funciones, con una mecánica que determinará la organización.

Las menciones especiales previstas son Mejor Historia Granate, Mejor Actuación y Mejor uso del barrio como locación. No constituyen premios ya adjudicados. El club se reserva la posibilidad de modificar categorías según la cantidad y calidad de las inscripciones, por lo que la composición final deberá surgir de su comunicación oficial.

El jurado previsto reúne referentes del club, docentes de cine y artistas locales. Los criterios incluyen calidad técnica y narrativa, creatividad y coherencia temática. Las bases anuncian estatuillas y diplomas, sin canje por dinero. Participar no genera una remuneración por la presentación del corto.

El reglamento contempla funciones en el Microestadio Antonio Rotili, otros espacios del club y sedes culturales de la ciudad que se determinen. Es una previsión de lugares posibles, no una cartelera con accesos y horarios confirmados. Para el público, la información decisiva será la programación publicada antes de las exhibiciones.

Autoría y circulación después de la pantalla

La inscripción requería una ficha técnica, sinopsis, biografía del director, imágenes y un enlace al video. Cada persona o grupo podía presentar una obra, con un responsable designado cuando participara un equipo. Esos requisitos organizan quién responde por la presentación y cómo se identifica a sus autores.

Las reglas exigen contar con permisos para música, imágenes y materiales de terceros, además de autorizaciones de imagen de quienes aparecen. Para menores de edad se requiere autorización de sus representantes legales. Filmar una historia cercana no elimina esos derechos, aunque se desarrolle en un ámbito barrial o asociativo.

Las bases prevén una cesión no exclusiva al club, gratuita y sin límite temporal, para reproducir, exhibir y difundir las obras y utilizar fragmentos en materiales institucionales o promocionales. A la vez, conservan la identificación de autoría. Ese alcance merece ser leído junto con las condiciones de selección y de incorporación al archivo cultural.

El sitio oficial del festival conserva las categorías y los campos de presentación, además de la fecha límite de septiembre. Para quienes esperan ver las películas, el próximo paso será una grilla de funciones. GRANArte plantea llevar las historias granates a la pantalla; conocer cuándo y dónde se proyectarán permitirá convertir esa intención cultural en un encuentro concreto con el público.