El Festival Interbarrial Audiovisual llega a su décima edición con la Universidad Nacional de Lanús entre sus sedes. La convocatoria oficial del FIBAV 2026 establece exhibiciones presenciales del 8 al 25 de octubre y una ventana virtual del 18 al 25. Para el público de Lanús, la propuesta conecta una institución situada en Remedios de Escalada con una red de espacios que busca dar circulación a producciones y experiencias barriales.

La sede local aparece identificada en la programación por espacios, con dirección en 29 de Septiembre 3901, Remedios de Escalada, partido de Lanús. La misma página ofrece acceso a la programación específica de cada lugar. El período general del festival no significa que haya funciones todos los días en cada sede: para elegir una proyección es necesario consultar la actividad correspondiente.

Un festival que propone otra circulación

La presentación institucional del FIBAV lo define como un encuentro no competitivo con perspectiva de derechos humanos. Su propósito es generar intercambio y difusión para expresiones audiovisuales barriales de la región. Esa característica lo diferencia de una competencia centrada en premios. El espacio de exhibición, la conversación y el encuentro entre experiencias forman parte de la propuesta que explica la organización.

La universidad señala que el festival surgió en la UNLa y relaciona su desarrollo con la cooperación comunitaria y la difusión cultural. Para el vecino, ese origen ofrece una forma de acercarse a la producción audiovisual sin limitar la experiencia a las carteleras comerciales. No supone que todas las películas traten sobre Lanús ni que todos sus realizadores sean del distrito: la circulación reúne territorios diferentes.

El concepto barrial remite aquí a la relación entre imágenes, comunidad y formas de contar. Un audiovisual puede poner en primer plano experiencias que reciben menos atención en otros circuitos. Esa posibilidad no obliga al público a compartir cada mirada. La exhibición también puede servir para preguntar cómo se construye un relato, quién aparece en pantalla y qué voces quedan fuera de una historia.

Lanús dentro de una red más amplia

El listado de sedes permite ubicar la escala del encuentro. Además de la UNLa, incluye espacios de Banfield, Lomas de Zamora y Llavallol, así como otras ciudades y países. Es importante conservar las diferencias geográficas: Monociclo está en Banfield y Libremente en Lomas de Zamora; ninguno debe presentarse como una sede ubicada dentro del partido de Lanús solo por integrar la misma programación regional.

La red también identifica espacios en Córdoba, La Pampa, Río Negro, Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires, junto con sedes de países latinoamericanos. Para una persona que sigue el festival desde Lanús, ese alcance abre la posibilidad de conocer producciones de otros lugares. La participación regional constituye parte del proyecto, pero no reemplaza la información concreta sobre dónde y cuándo se exhibe cada pieza.

La programación por sede es la referencia adecuada para organizar una visita. Antes de trasladarse conviene comprobar título, fecha, horario y lugar dentro del espacio anfitrión. No corresponde aplicar a todas las actividades una condición de entrada o inscripción que no esté expresamente informada. Esta nota no anuncia una función particular con datos incompletos: presenta el festival y orienta hacia sus canales de programación.

La propuesta cultural y su posición pública

En la fundamentación de la edición 2026, el equipo organizador vincula el encuentro con la defensa de la educación pública, los derechos humanos y la organización comunitaria. Expresa preocupación por el contexto argentino e internacional. Es la posición pública de la organización, que se atribuye como tal; no convierte sus valoraciones en hechos comprobados por esta cobertura.

Conocer ese enfoque ayuda a entender cómo el festival presenta su selección y sus espacios de encuentro. Las instituciones culturales también tienen miradas sobre la realidad que cuentan. Para el público, identificarlas permite participar con información y evaluar los relatos con autonomía. Un programa no competitivo puede reunir coincidencias y diferencias, y su interés no depende de ofrecer una interpretación única de los barrios.

La décima edición remite a un recorrido sostenido por encuentros anteriores. La página institucional conserva accesos a ese historial. Revisarlo permite distinguir obras y actividades de otros años de las previstas para 2026. Una publicación vieja puede seguir disponible como archivo sin constituir una invitación vigente; esa diferencia es especialmente importante cuando los buscadores muestran programas de ediciones pasadas junto con la convocatoria actual.

Presencial y virtual, con fechas diferentes

La cercanía de una sede universitaria permite que vecinos de Escalada y del resto del partido conozcan películas que no siempre llegan a las salas comerciales.

La ventana virtual comienza el 18 de octubre, diez días después del inicio del período presencial, y termina el 25. No hay que confundir ambas modalidades ni prometer que cualquier obra estará disponible en las dos. La organización publica su propuesta desde el sitio del festival. Para los vecinos de Lanús, la combinación ofrece formas distintas de acercarse al cine barrial, siempre verificando la programación y las condiciones de cada exhibición.